CON LA MAGNÍFICA VOZ DE ANNA NETREBKO, “LOS CUENTOS DE HOFFMANN”, DE JACQUES OFFENBACH, ES LA NUEVA PRODUCCIÓN DEL MET QUE PODRÁ VERSE EN DIRECTO EN LA SALA DIGITAL UVK DE LARCOMAR
“Los cuentos de Hoffmann” es la ópera más conocida del compositor Jacques Offenbach (1819-1880), llamado el Mozart de los Campos Elíseos por el propio Gioachino Rossini. Estrenada por el Met de Nueva York el pasado 3 de diciembre, esta ambiciosa producción, influenciada en su ambientación por el “film noir” y el cabaret francés, podrá verse simultáneamente el sábado 19, vía satélite, en 42 países. En el Perú, a la 1 de la tarde, la obra podrá apreciarse en la sala digital de UVK Larcomar, y por la señal de radio Filarmonía: 102.7 FM. En diferido, la oportunidad se reeditará los días lunes 21 y 28 de diciembre, a las 7:30 de la noche. Leer más en www.elcomercio.pe
Este sábado continúa la temporada de ópera en UVK Multicines de Larcomar. En esta oportunidad se trata de Turandot, la última obra del gran Giacomo Puccini y que cuenta con libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni. Será una transmisión en directo desde el Metropolitan Opera de Nueva York de un espectáculo hace buen tiempo no montado en el Perú.
Esta ópera fue dejada inconclusa por Puccini, siendo completada después de la muerte del maestro por Franco Alfano y estrenada en la Scala de Milán en 1926. En esta pieza, la imaginación del creador de Madame Butterfly vuelve al Asia, pero ahora a una China imperial de fantasía.
Lugar: UVK Larcomar – Centro Turistico y de Entretenimiento LarcomarParque Salazar – Miraflores / Telf. 446-7336 446-7558
Estreno: Sábado 07 de Noviembre 2009
En diferido: Lunes 09 y Miércoles 11 deNoviembre 7:30 p.m.
Acto I
En la primera escena el pueblo de Pekín escucha la proclama de uno de los mandarines del emperador (“Popolo di Pekino…”), por la que informa que la princesa se casará con aquel príncipe que responda correctamente los tres acertijos impuestos por su majestad. De no hacerlo así, el pretendiente morirá. Paso seguido, se informa que el Príncipe de Persia ha fallado; por lo tanto, morirá al salir la luna. La gente acude en masa a tal acto. Llega entonces a la ciudad un ciego, acompañado por una mujer que lo guía. Entre la multitud, el ciego cae al suelo y es recogido por otro desconocido, que inmediatamente le reconoce como su padre: se revela entonces que el ciego es en realidad el rey Timur, que, tras perder la batalla, escapó junto a una esclava, que le sirve de guía y que mendiga por él. El desconocido que le recoge (que ahora sabemos por tanto que es un príncipe), ante tal gesto de la esclava, pregunta por qué tan noble acto, y ella responde que porque “un día, en palacio, tú me sonreíste”.
El verdugo Pu-Tin-Pao aparece ante el clamor del pueblo, que canta sobre la sangre derramada en el reino de Turandot, la princesa. Todo es jolgorio hasta que aparece el príncipe de Persia, joven y sereno, y el pueblo enmudece de compasión; enseguida piden piedad por la vida del mismo (“O giovanotto! Grazia, grazia…”). El desconocido príncipe que había ayudado a su padre en las calles observa con horror el espectáculo, y se une al pueblo despreciando tan cruel acto. Pero es allí cuando hace su aparición la princesa, quien, con un gesto inmisericorde, ordena al verdugo que prosiga con la ejecución, y vuelve a sus aposentos. El príncipe de misterioso origen cae completamente cegado ante la belleza de la princesa (“O divina bellezza! O meraviglia!”), de tal forma que decide quedarse allí y, sin escuchar las súplicas de su padre y de la esclava para entrar en razón, decide probar su suerte para conquistar el corazón de la princesa. Cuando se dispone a golpear el gong tres veces para entrar a la prueba, tres ministros del emperador, Ping, Pang y Pong, le cortan el paso para intentar convencerlo de que no se arriesgue por algo así, ya que, de todas formas, Turandot es solo una mujer y, siendo él tan poderoso, podría conseguir mujeres a montones.
En ese momento, algunas cortesanas aparecen pidiendo silencio. Liu, la esclava, ruega otra vez al príncipe que desista, en uno de los momentos más dramáticos y cautivantes del primer acto, un aria que requiere un tono soprano muy cuidado en su modulación y ejecución. Pero el príncipe le dice que ya es tarde, y que lo hará de todas formas, por lo que le pide que acompañe a su padre antes de dirigirse al gong gigante montado en el escenario, que golpea tres veces.
Acto II
Cuadro I – Cerca del palacio del Emperador
Los tres ministros, Ping, Pang y Pong, narran sus desventuras y las situaciones por las que han tenido que pasar por el capricho de la princesa, en un acto más liviano para el espectador. Hacen un repaso de los distintos pretendientes que la princesa ha tenido y los tres cantan para finalizar, poder por fin volver un poco a sus hogares para descansar, tras un final feliz con casamiento y poder lograr así un poco de paz para China. Desde el Palacio les anuncian que se presenten para el enésimo pretendiente, que nos lleva al siguiente cuadro.
Cuadro II – Palacio del Emperador
Llegan los ministros, y los guardias y cortesanas se aprestan a la llegada del emperador, quien preside la ceremonia, aclamado por el pueblo. Él mismo intenta advertir y detener al príncipe, deseando querer parar con el baño de sangre y no queriendo “cargar con el peso de la joven vida” por las pruebas pero recibe la negativa del solicitante. El mandarín lee nuevamente la ley impuesta al perdedor, quien deberá morir al fallar.
Turandot aparece en escena y explica el porqué de su fría actitud frente a sus pretendientes (“In questa reggia…”). Una de sus antepasados, la princesa Lou-Ling fue violada por un extranjero y dejada a su muerte. Ella desea vengarla entonces, imponiendo su prueba mortal a todos los príncipes que vienen de distintos reinos para conquistarla. Luego, Turandot misma formula los acertijos. El primero es: “¿Quién es el fantasma que cada noche nace de nuevo en el hombre y muere cada día?”. El príncipe piensa y acierta respondiendo: “la esperanza”. Nuevamente ella pregunta: “¿Qué es lo que flamea como una llama y no es fuego, y arde como la fiebre, pero se enfría en la muerte?”, siendo la respuesta del príncipe “la sangre”. Finalmente, temblorosa y perdiendo la compostura, formula su tercera pregunta: “¿Qué es lo que quema como el hielo, y cuanto más frío es, más quema?”. Al verlo dudar por varios instantes, Turandot ríe de la suerte del concursante. Éste, al observarla directamente a los ojos y contemplar su belleza, se reincorpora triunfante y responde: “Turandot”. El consejo de mandarines acepta la respuesta como correcta y el reino se regocija, vitoreando al ganador. Entonces, ella clama a su padre por piedad, para que no entregue a su hija en manos de este extranjero, pero el emperador replica que la palabra fue dada. El príncipe, al ver la resistencia de la princesa le propone un nuevo acertijo: si ella adivina su nombre antes del alba, él morirá. (“Dimmi il mio nome e all’alba morirò…”). Ella, naturalmente, acepta la apuesta.
Acto III
Cuadro I – Noche. Jardines del Palacio
Turandot ordena que habrá pena de muerte a todo el mundo que sepa el nombre del príncipe y no lo diga. Los guardias recorren las calles entonces, pidiendo que nadie duerma en Pekín. El príncipe entonces canta el aria más famosa de la ópera, Nessun dorma (Nadie duerma) en la noche, siendo la pieza más destacada de la obra. Ping, Pang y Pong se presentan nuevamente intentando convencer al príncipe otra vez para que termine con esto, intentando ofrecerle mujeres y riquezas, pero él sigue firme en su decisión de conseguir lo que se propuso. Los guardias, entonces, encuentran a su padre, Timur, y a Liu, a quien amenazan de muerte para que revele el nombre del príncipe. Llegan la princesa y Ping, quienes, a través del verdugo, empiezan a torturarla, pero Liu, entonces, declara que ella sabe el nombre, pero se niega a declararlo incluso diciendo que pueden torturarla hasta el cansancio, pero ella no cederá. Se ejecuta entonces otra importante aria dentro de este acto, cargada de dramatismo romántico en donde Turandot pregunta a Liu el porqué de su fuerza interior para soportar tal dolor (“Chi posse tanta forza nel tuo cuore?”), a lo que la esclava responde que es amor (“Principessa, l’amore!”). Le brinda entonces, según sus palabras, su amor a su señor mediante el silencio del amor inconfeso, agregando que si ella le brinda su nombre, ella le dará su amor y ya no le quedará nada. Le advierte incluso a la princesa que ella también caerá rendida a su amor, y en un acto final de sacrificio por amor, toma una de las armas de los guardias a su lado y se suicida. El coro de la gente de Pekín grita “Parla! Parla! Il nome!”, mientras Liu muere en brazos del príncipe, manteniendo su palabra hasta el final. Su padre, Timur, se retira junto al cuerpo de Liu, quien es trasladado por los guardias a su morada final. Perturbado por el acontecimiento, el príncipe enfrenta a Turandot recriminándole su frialdad al derramar sangre inocente (“Principessa di gelo!”) y agregando que su “hielo es una mentira”. Tras una larga conversación, el príncipe logra besarla, quebrando la rígida actitud de la vengativa monarca, al punto de que acepta su derrota, pidiéndole que no la estreche entre sus brazos. Finalmente, el príncipe, con resignación revela su nombre: “Io son Kalaf, figlio di Timur” (Soy Calaf, hijo de Timur). Es el amanecer, y suenan las trompetas de palacio.
Cuadro II – En el Palacio
El Emperador se hace presente junto a toda su corte frente a su pueblo (“Diecimila anni al nostro Imperatore!”), para que su hija, la princesa Turandot revele el nombre del misterioso príncipe. Todos esperan expectantes la respuesta y cuando el momento llega, ella responde a su padre que conoce el nombre del extranjero “Il suo nome è …Amor” (Su nombre es… amor). El pueblo estalla en alegría, exclamando:
Amor!
O sole! Vita! Eternità!
Luce del mondo e amore!
Ride e canta nel sole
l’infinità nostra felicità!
Gloria a te! Gloria a te!
Gloria!
¡Amor!
¡Oh, sol! ¡Vida! ¡Eternidad!
¡Luz del mundo y del amor!
¡Ríe y canta bajo el sol
nuestra infinita felicidad!
¡Gloria a ti! ¡Gloria a ti!
¡Gloria!
La celebración se realiza dentro de un vibrante final, con todos los coros participantes de la obra cantando esta última estrofa juntos, brindando al espectador un desenlace de fuerte contenido emotivo.
Mañana Sábado 24 de Octubre, a las 12:00 m. se proyectara en directo la ópera Aida de Giuseppe Verdi desde el Metropolitan Opera de Nueva York en UVK Multicines Larcomar.
Lugar: UVK Larcomar – Centro Turistico y de Entretenimiento Larcomar
Parque Salazar – Miraflores / Telf. 446-7336 446-7558
Estreno: Sábado 24 de Octubre – 2009
En diferido: Lunes 26 y Miércoles 28 de Octubre 7:30 p.m.
Duración: 3 horas
Aída es una ópera en cuatro actos con música de Giuseppe Verdi y libreto de Antonio Ghislanzoni, compuesta para la inauguración del Canal de Suez pero estrenada después del 24 de diciembre de 1871 en el Teatro de Ópera de El Cairo. En ella Verdi se acercó al género de la Grand Opéra, creando una obra espectacular, de gran despliegue escénico (grandes coros y escenas, efectos especiales, etc.) La representación fue grandiosa, como detalle citaremos que la corona que ceñía Amneris era de oro macizo y las armas de Radamés de plata. Fueron sus protagonistas la soprano Antonietta Pozzoni (Aida), el tenor Pietro Mongini (Radamés), la mezzosoprano Eleonora Grossi (Amneris) y el barítono Francesco Steller (Amonastro) entre otros; el foso estaba dirigido por Giovanni Bottesini . Es una de las óperas más populares del compositor italiano.
Acto I
En una habitación del Palacio Real en Memphis
Radamès, el capitán de la guardia real, se entera por parte de Ramfis, el cabecilla de los Altos Párrocos, que los etíopes están planeando una guerra y que la diosa Isis ya ha decidido el nombre del supremo comandante de Egipto para que guíe al ejército egipcio hacia la victoria. Radamès está encantado con la nueva noticia y espera ser el elegido. Se imagina una gloriosa victoria de la cual puede regresar triunfantemente a liberar a su amada Aida, esclava de Amneris, la hija del Rey egipcio. Amneris aparece y Radamès le habla de su deseo de ser escogido por Isis, sin hacer mención de sus sentimientos por Aida, sin embargo Amneris comienza a sospechar. Poco tiempo después, Aida se aproxima y Amneris ve en sus ojos el amor que siente por Radamès. Frente a esto la joven princesa jura venganza, pues también ella se ha enamorado del joven capitán. Mientras tanto el entra el Rey precedido de sus guardias y seguido Ramfis y otros curas. En ese momento ingresa al salón un mensajero quien comunica que los etíopes han invadido Egipto y están marchando contra Tebas, guiados por el poderoso guerrero Amonasro. El Rey anuncia que Isis ha señalado a Radamès como supremo comandante. El pueblo irrumpe en llanto en homenaje al gran capitán, mientras Amneris interrumpe la canción coral suplicándole a su guerrero que regrese victorioso. Sólo Aida se encuentra triste pues la victoria de Radamès, a quien ella ama, significa la derrota de su propio padre, el Rey de Etiopía, quien ha comenzado la guerra para liberar a su hija de la esclavitud. En este momento de dolor, Aida pide a los dioses que se apiaden de ella.
Acto II
Escena 1 – Una habitación en los aposentos privados de Amneris
La hija del Rey se encuentra rodeada por sus esclavos quienes la visten para la fiesta que se celebrará por el triunfo egipcio en la batalla; mientras otros esclavos interpretan una danza. Cuando Aida aparece, Amneris esconde sus verdaderos sentimientos y se compadece de ella por el destino de su pueblo (el etíope), derrotado en batalla. Luego, para descubrir si Aida se encuentra enamorada de Radamès, le dice que éste ha muerto en batalla. Frente a la desdichada noticia Aida cae abrumada de dolor; Amneris confirma sus sospechas y llena de furia revela la verdad. Radamès está vivo, y ella, Amneris también lo ama. Al principio, Aida declara orgullosamente su amor, pero luego ruega en vano por piedad. Amners la amenaza, recordándole que es tan sólo una esclava y que no puedo esperar competir con la hija del Faraón. Es este momento Aida está a punto de revelar su identidad real pero luego decide no hacerlo.
Escena 2 – En una habitación del Palacio Real en Memphis
En la muralla de Tebas. El pueblo celebra la victoria, mientras el Rey y Amneris, junto a Aida y otros esclavos, los ministros y los sacerdotes, esperan a Radamès para celebrar su triunfo. En ese momento llega una columna de soldados y prisioneros, con Radamès a la cabeza. El Rey le da la bienvenida y le pregunta que desea como recompensa. Radamés le responde que los prisioneros que le ha traído hasta él. Entre ellos Aida reconoce a su padre Amonasro y logra hablarle brevemente.
Éste le ordena que no lo delate, y, sin revelar su verdadera identidad, Aida y su padre ruegan por su misericordia. Radamès también suplica por la libertad de todos los prisioneros, pero los altos sacerdotes se oponen y proponen que al menos Aida y su padre sean retenidos en Egipto, como garantía de paz. El rey aprueba la sugerencia y anuncia que tiene la intención de recompensar a Radamès concediéndole la mano de su hija, Amneris. Mientras la multitud vitorea, Radamès y Aida secretamente expresan su dolor.
Acto III
Noche a orillas del Nilo
Ramfis conduce a Amneris al templo de Isis para recibir la bendición de los dioses en vísperas de su boda. Oculta en las cercanías, Aida aguarda a Radamès por su encuentro secreto, pero mientras está esperando aparece Amonasro. Él ha descubierto el amor que Aida y Radamès sienten el uno por el otro. Le recuerda a Aida la belleza de su tierra natal, y la crueldad de sus enemigos, y la apresura para que persuada a Radamès para que le revele la ruta que las fuerzas egipcias utilizarán para invadir Etiopía. Aida queda horrorizada por tal insinuación. En eso aparece Radamès y Amonasro se oculta. Aida propone a su amado que huyan de Egipto, siguiendo una ruta secreta desprotegida de las fuerzas egipcias. Radamès accede por lo que Aida le pregunta por la ruta que utilizará su ejército para arribar a Etiopía. El joven menciona el desfiladero de Napta y, en ese momento, reaparece Amonasro y revela su verdadera identidad. Radamès queda horrorizado cuando se da cuenta que ha revelado un secreto militar, lo cual es un grave acto de deshonra. En este punto llega Amneris del templo y llora por la traición cometida. Amonasro se esfuerza por matarla pero Radamès lo evita, y entregándole su espada a Ramfis, se entrega como prisionero. Mientras tanto Amonasro escapa con Aida.
Acto IV
Escena 1 – Una habitación en el palacio del Rey
Amneris se debate entre el amor, la rabia y el dolor. Ella quiere salvar a Radamès y ha sido llevado frente a ella. Ella le pide que se declare inocente de haber cometido traición, ante los Altos Sacerdotes. De este modo ella podría ayudarlo, pero él se rehúsa. Para convencerlo, Amneris le hace creer que Aida está muerta, al igual que su padre Amonasro. Esto no lo disuade pues considera que la vida ya no tiene más sentido para él. Finalmente, Amneris revela que, de hecho, Aida se encuentra viva. Frente a dicha revelación Radamès se regocija pues ahora puede morir para proteger a su amada. Sin embargo, Amneris declara que ella le implorará su perdón al Rey sólo si renuncia a su amor por Aida. Radamès se niega repetidas veces; en consecuencia, es llevado nuevamente al calabozo y sentenciado a ser quemado vivo bajo el altar en el Templo del Volcán. Amneris deplora amargamente la crueldad de los curas y su castigo.
Escena 2 – En el templo del Volcán, ante la tumba de Radamès.
Radamès está preparado para morir y reza por que Aida pueda, algún día, encontrar la felicidad: pero Aida se encuentra oculta en la cámara y avanza para abrazarlo. Radamès lamenta el duro destino de Aida y, vanamente, intenta desplazar la piedra que sella la tumba. Pero Aida lo consuela con la certeza de que el “Ángel de la Muerte” los unirá para siempre en el cielo. Mientras los dos amantes se despiden de la Tierra, Amneris vestida de luto, se postra sobre la piedra cubriendo la entrada a la bóveda y suplica a los dioses que garanticen la paz del hombre que está muriendo allí debajo.
Mañana Sabado 10 de Octubre, a las 12:00 m. se proyectara en directo la ópera Tosca de Giacomo Puccini.
Lugar: UVK Larcomar – Centro Turistico y de Entretenimiento Larcomar
Parque Salazar – Miraflores / Telf. 446-7336 446-7558
Estreno: Sabado 10 de Octubre – 2009
En diferido: Lunes 12 y Miércoles 14 de Octubre 7:30 p.m.
Duración: 3 horas
Tosca es una ópera en tres actos, con música de Giacomo Puccini y libreto de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. Fue estrenada con éxito en Roma, el 14 de enero de 1900, en el Teatro Costanzi. El texto de la obra está basado en un intenso drama La Tosca de Victorien Sardou, presentado en París en 1887.
Tosca es considerada una de las óperas más importantes, por su intensidad dramática y por contener algunas de las arias más notables del repertorio. Muchos consideran que es una ópera de estilo verista, por la violencia y realismo del texto. Tosca combina intriga, violencia y pasión. Además, es junto a Madama Butterfly y La Bohème, una de las óperas más conocidas de Puccini.
Acto I – Iglesia Sant’Andrea della Valle
Angelotti, ex cónsul de la República de Roma, huye de la prisión y se refugia en la iglesia Sant’Andrea della Valle, donde se encuentra el panteón familiar.. De acuerdo a un mensaje que le enviara su hermana, la marquesa Attavanti, allí encontraría ropas para disfrazarse y huir de Roma. Angelotti entra a la capilla y se esconde en ella. Aparece el Sacristán creyendo que alguien ha entrado pero solamente encuentra un cesto con comida del pintor Mario Cavaradossi.
Aparece el pintor para continuar con su trabajo, un cuadro con la imagen de María Magdalena en el que el Sacristán reconoce a una dama que había visto rezando en la iglesia. Sin embargo, el pintor solo piensa en Floria Tosca, su amada, actriz y cantante.
Angelotti, abandona su escondite creyéndose solo, y se encuentra con Cavaradossi quién está decidido a ayudarle a escapar. Se escucha la voz de Tosca que se acerca, y el pintor le ofrece comida a su amigo, quien se esconde nuevamente. Al llegar Tosca, está convencida de haber escuchado voces y le monta a su amante una escena de celos, que se agrava al notar el parecido de la Magdalena del cuadro con la marquesa Attavanti. Finalmente, acepta las explicaciones de Cavaradossi y se marcha.
Aparece nuevamente Angelotti y Cavaradossi le ofrece como refugio su casa de campo hasta abandonar el país. El ruido de un cañón proveniente del castillo de Sant’Angelo da cuenta que se ha descubierto la fuga de Angelotti, y Cavaradossi decide acompañar personalmente a Angelotti a su casa.
El Sacristán entra jubiloso para comunicarle a Cavaradossi la noticia de que Napoleón Bonaparte había sido derrotado. Pero su alegría se interrumpe al llegar Scarpia, el jefe de policía de Roma, para registrar la capilla de los Attavanti, y encuentran un abanico con el escudo de armas de la familia Attavanti. Scarpia concluye que Angelotti ha sido ayudado a fugarse.
Reaparece Tosca buscando a Cavaradossi, y Scarpia sugiere que su amante se ha ido con la dama del cuadro. En un nuevo arranque de celos, Tosca decide ir a la casa de campo a sorprenderlos. Scarpia ordena a Spoletta que la siga y busque allá a Angelotti. Sin embargo, Scarpia confiesa que su intención no es solamente capturar al fugitivo sino también seducir a Tosca. Comienza el Te Deum y todos se unen en la plegaria de acción de gracias..
Acto II- Palacio Farnese Oficinas de Scarpia
Desde su oficina en el Palacio Farnese, Scarpia medita sobre sus deseos amorosos y la búsqueda de Angelotti. Se escuchan los ecos de la fiesta en honor a la derrota de Napoleón, y Scarpia da la orden que Tosca sea conducida ante él una vez que finalice su actuación. Spoletta, presa del miedo, le informa que no pudieron hallar a Angelotti, pero que detuvieron a Cavaradossi.
Scarpia interroga a Cavaradossi, pero al no obtener resultados ordena que sea torturado hasta que confiese. En medio de la tortura llega Tosca, y horrorizada ante los gritos de su amante confiesa el lugar donde se oculta Angelotti.
Cavaradossi, iracundo acusa a Tosca de traidora, pero llega Sciarrone para informar a Scarpia que Napoleón había triunfado sobre el ejército austriaco en la batalla de Marengo. Cavaradossi exclama con júbilo su esperanza en el fin de la tiranía, y Scarpia responde ordenando que el prisionero sea ejecutado.
Tosca y Scarpia quedan solos, y el jefe de policía le ofrece salvar la vida de Cavaradossi si ella se entrega a sus deseos amorosos. Tosca no sabe como huir de esa situación, y a pesar de sus ruegos y lágrimas se ve obligada finalmente a ceder, no sin antes exigir un salvoconducto para que ambos amantes puedan huir de la ciudad. Scarpia acepta y simula dar órdenes a Spoletta para simular la ejecución de Cavaradossi, y de esa forma mantener las apariencias y evitar sospechas respecto del acuerdo con Tosca.
Spoletta comprende las órdenes de Scarpia y se retira. Impaciente, Scarpia se acerca a su víctima, y Tosca, que toma un cuchillo de la mesa, lo apuñala en el pecho, toma el salvoconducto y escapa, luego de acercar dos candelabros junto al cuerpo de su enemigo y colocar en su pecho un crucifijo.
Acto III – Terraza superior del castillo de Sant’Angelo
Mientras amanece se escuchan las campanadas de las iglesias de Roma y el canto de un pastor. Un soldado trae a Cavaradossi, y el carcelero mira los papeles buscando el nombre del reo y le anuncia que solo le queda una hora de vida. A cambio de un anillo obtiene permiso de escribir unas líneas a su amada. Entra Tosca y se precipita hacia Cavaradossi, le muestra el salvoconducto y le relata lo sucedido. Le pide que actúe con naturalidad cuando simulen la ejecución. El pelotón se alista para el fusilamiento, dispara contra el reo, y Mario cae, Al retirarse los soldados, Tosca se acerca a su amante y lo llama para que escapen, pero Mario está muerto.
Comienzan a escucharse voces que se acercan en búsqueda de Tosca ya que ha sido encontrado el cuerpo de Scarpia, y Spoletta aparece junto a Sciarrone para detener a Tosca. Tosca, desesperada, sube rápidamente a la muralla del castillo, y se lanza al vacío.
El sábado 10 de Octubre se inicia la nuevo ciclo del Metropolitan Opera en UVK Multicines, en esta oportunidad el publico podra disfrutar de 8 nuevas producciones y 4 estrenos, en total seran 9 obras en calidad HD transmitidos en vivo desde el Metropolitan Opera de Nueva York.
Tosca – Giacomo Puccini
Octubre 10, 2009
Aida – Giuseppe Verdi
Octubre 24, 2009
Turandot – Giacomo Puccini
Noviembre 7, 2009
Los cuentos de Hoffmann – Jacques Offenbach
Diciembre 19, 2009
El caballero de las Rosas – Richard Strauss
Enero 9, 2010
Radio Filarmonia y UVKMulticines presentan Lo mejor del The Metropolitan Opera, como antesala de la gran temporada les ofrecemos una muestra de lo mejor de las óperas presentadas por el MET.
UVK MULTICINES Y RADIO FILARMONIA se complacen en presentar la nueva temporada, LO MEJOR DEL MET, ( THE METROPOLITAN OPERA ) en HD todos los sábados de setiembre a las 12 m. EN UVK MULTICINES LARCOMAR , estas presentaciones cuentan con 4 óperas que se han trasmitido en temporadas anteriores.
SET 5 PUCCINI La Rondine
SET 12 TCHAIKOVSKY Eugene Onegin
SET 19 PUCCINI Madama Butterfly
SET 26 BELLINI I Puritani
Los FANATICOS de la opera pueden comprar sus entradas NUMERADAS desde el 25 de agosto a 50 soles en la boleterías de UVK LARCOMAR a partir de las 3:00 p.m.
Estas presentaciones son una antesala de la temporada 2009-2010 que se trasmitirá en vivo vía satélite desde el Metropolitan opera de Nueva York en HD.
El Metropolitan Opera de Nueva York anunció que su temporada 2009-2010 ofrecerá ocho nuevas producciones, incluyendo cuatro estrenos para este escenario de la lÃrica mundial.
Arminda de Rossini, La Casa de los Muertos de Leos Janacek, La Nariz de Shostakovich y Attila de Verdi, son los cuatro primeros estrenos anunciados a la prensa por el director del teatro, Peter Gelb.
La temporada, que se inicia en setiembre, incluirá además nuevas producciones de Los cuentos de Hoffmann de Offenbach, Hamlet de Ambroise Thomas, Carmen de Bizet y Tosca de Puccini. Leer más en www.nacion.com